¡NO TE QUEDES EN EL ANDÉN!

“Los viajes son los viajeros. Lo que vemos no es lo que vemos, sino lo que somos.”
(Fernando Pessoa)

 

Que este apeadero, el de la Asunción, se haya convertido en la Estación central de trenes de FEVE de León, no creo que haya sido el mejor sueño de los usuarios del tren, tampoco de los empleados; pudiera ser que únicamente los políticos supieran de esta transitoriedad definitiva, siendo un asunto más en los que rebuscar “soja” y algún tipo de indecencia -de esas que a estas alturas a todos nos repugnan de manera insoportable y que escapan de lo político, amalgaman con dinero, baten con intereses particulares y resultan bazofia-.

Presentando como provisional una situación que ya no se sostiene por sí misma, la línea ferroviaria de vía estrecha que comunica León con los pueblos de la montaña corre serio peligro, por más que nos sigan contando, incluso quienes asistan en representación de primeras figuras, que no, que todo es cosa de los otros, esos que se sujetarán a alguna pancarta en el último momento y aprovechando el inesperado desapoltronamiento como eximente.

Ausencias y presencias, lo importante es la foto, y un titular también, que sí, que hay que apoyar a la línea de FEVE;  ausencias y presencias políticas en las últimas manifestaciones convocadas en defensa del tren que quedaban lejos de elecciones municipales y mociones de censura, cada uno a lo suyo.

 

Estación del tren de Boñar (León)

Hay que ir esta tarde a la manifestación, una vez más, también porque la convocan los trabajadores representados por los sindicatos; debemos secundarla los usuarios pasados, presentes o futuros y los apasionados del tren, porque en cada trayecto, aunque sea el mismo, el viaje es diferente.

Usuarios y empleados son los verdaderos protagonistas de esta convocatoria, pero igualmente el futuro de pueblos como Boñar que sin el tren de FEVE perdería otro distintivo más, no están las cosas para ir restando. No se podría entender el paisaje de la carretera de Matallana sin el tren, está integrado en las curvas, aparece y desaparece entre los árboles o al lado de la carretera y llega de una manera suave, discreta y limpia a los pueblos que tienen la suerte de contar con su silbido.

A esos brutos que niegan la continuidad de servicios en los pueblos por eso de la rentabilidad, beneficio que para unos asuntos es primera condición y para otros no barema, solo queda recordar que el rendimiento no lo es todo, si así fuera, a alguno de ellos habría que mantearlos, una gotina, como acto de despedida y desalojo de sus sillones para desagraviar estropicios.

Este tren tiene que continuar deslizándose por las vías, encajando vagones y haciéndose oír entre el silencio de todos los apeaderos de la línea, hasta la estación de Matallana.

 

Cartel oficial de la convocatoria de la Manifestación

 

Aquí puedes visitar otras entradas del blog, relacionadas con el tren:


Billete de tren (agosto de 1977) sobre otros modelos más modernos de Feve y Renfe-Feve. Trayecto Boñar-León.
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