BOÑAR SE VISTIÓ DE GALA

“El otoño es un andante melancólico y gracioso que prepara admirablemente el solemne adagio del invierno.”
(George Sand)

 

Bastante antes de que la mujer del tiempo taconee de un lado a otro del escenario, ese con fondo de isobaras, borrascas, frentes y presiones sembrado de puñados de nubes ,tormentas, lluvias y estrellas de nieve, extendiendo todo el mapa en menos tiempo que lográbamos cantar las provincias de Castilla la Vieja; con tiempo sobrado antes de que ella nos ilustre con todas las incomprensibles isolíneas cargadas de furia, avisos amarillos o naranjas de cinco centímetros para quien ya pisó veinticinco la semana pasada, sin alertas, solo con el tarrate propio de ser habitante de la montaña, decía que, mucho antes de ello, el petricor se cuela por todas las rendijas de las ventanas, con la antelación suficiente que el viento pueda traer, para darnos tiempo a quitar la ropa de la cuerda.

 

El invierno se presenta tropezando, inquieto, ante un otoño que quiere lucir sus mejores colores por cada rincón del municipio, y que como ocurre con esas nubes de la aurora, que contemplamos asombrados y si perdemos la vista algún segundo en bajar la barbilla o girar el cuello, ya es irremediablemente tarde, lo que vemos luego son rastros de nubes grisáceas que en nada se parecen a lo que hace un instante nos inspiró tanta admiración. Así el otoño, no hay que perderse nada: un paseo, un color, una mirada hacia arriba; todo en esta estación hay que improvisarlo, los colores disponen el tiempo.

 

Pedos de lobo (lycoperdon perlatum) en Boñardondemascorreelagua

 

La montaña viste bella y suntuosa, tal vez a propósito de ese premio al sendero más popular : PRC®-LE 55 ‘Ascensión al Pico Cueto’ (Boñar – Boñar), que Roberto, el alcalde, recogió ayer en la Gala de AFEDECYL en nombre del Ayuntamiento de Boñar. Vestida a juego para el evento lució elegante e imposible de imitar, pero efímera, de esta manera debemos contemplarla con todo lo que esconde, incluso lo que nos parece fútil, que hasta los lycoperdon perlatum, esas setas que la mayoría de necios pisotean, como todo lo que se sospechan sin valor alguno. Esta semana en LNC, la comunidad científica pide no pisar los pedos de lobo.

 

Canción propuesta para escuchar este post:

¡Viva la Montaña, viva!

 

Paisaje otoñal de la montaña de Boñar
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