ADIóS A LOS CHOPOS DEL SOTO DE BOÑAR

“Si supiera que el mundo se acaba mañana, yo, hoy todavía, plantaría un árbol
(Martin L. King)

 

Poco me fio yo de titulares, esas frases repensadas para que el lector avance en el desarrollo de una noticia dirigido por el sendero de la verdad del relator. Pero son tiempos estos de pastoreo, y nada que se realice de manera objetiva y que no se ponga después a escurrir en tantas cuerdas, corralas o redes como existan va a proliferar, que es el fín finalísimo de la mayoría de publicidades que no noticias. Ellos lo saben, por eso vale con un titular que condense lo que quieran que el personal degluta. El resto relleno, lo que sucede es que ahí está la sustancia, lo rico, la verdad, la ciencia, a veces ni se encuentra de qué está compuesto para llegar a esa consistencia, pero eso que más da, nos lo entregan hecho puré, un sorbo. Fácil.

Aún teníamos las mesas sin manteles rojos, quizás en algunas casas ni lucían árboles de navidad, no eso era antes de que el botón leonesista fuera apretado en masa, ramos leoneses quería decir, pues unos días antes de todo eso ocurrió.

Lo que para algunos son acometidas urgentes para otros pudieran ser oportunidades de beatificación política, lo mismo que el primer dedo no leonesista que acertó a tocar la fibra púrpura. Y así entre electrobombas de a dos millones de pesetas o instalaciones eléctricas de un poquitín más –para rellenar las oquedades como si se tratase de fantásticas toperas propias de un escenario de la Alicia de Carroll– que hoy lucen las piscinas municipales, se hizo tan urgente, o más, ampliar el crédito para finalizar el dos mil diecinueve como un magnánimo papá noëlno, eso era antes de que acordáramos a pensar en esta desastrosa comunidad autónoma en la que estamos inmersos, en cómo entramos y en cuánto tiempo resistimos hasta tener un líder válido y caminar por el sendero que otros abrieron para protestar con menos temor-, como una bondadosa viejalmonte, mejor así.

 

Aseguraba un medio informativo, ayer mismo, que una modificación de crédito -con los votos a favor del equipo de gobierno, en contra los del PP y las abstenciones de IU- lograban para el Soto una intervención importante. Pero según fuentes boca-oreja hay una contradición y también un intruso en la relación de partidas que suman esos noventa mil euros introductorios del pomposo titular. Pudiera ser que entre rotondas y ampliación de viales, junto a peatonalizaciones, acondicionamiento para la zona de autocaravanismo y talas, se cuelen un sistema para regadío de esta zona ¿para cuál? ¿el campo de fútbol?… y un par de sistemas de bombeo para el abastecimiento de agua potable de la villa, para eso tan frecuente, que no insólito, de las fallas en el suministro. Se echa de menos que en tanta intervención no haya habido partida para las instalaciones de hostelería que siendo propiedad municipal se alquilan a particulares, tanto en el Soto, como en el cámping -por no citar aquí pinares y mezclarlos con choperas-. En especial el complejo del Soto que forma un mamotreto un tanto extraño, desde algunos ángulos, en su conjunto con el pabellón de aseos públicos.

 

Los escasos viandantes forasteros, despistados, daban inevitable cuenta: “Tan pintaos, oiste, los árboles, tien marcas”. Chopos con aspas, chopos con cruces, de veinte, quizás de más años. Chopos sanos y chopos peligrosos. Chopos a la entrada del Soto y al lado de la zona de juegos infantil, por todos los lados hay chopos con aspas y cruces, verdes y naranjas. Puedes moverte, avanzar, agacharte y tomar algo de perspectiva para entretenerte a jugar al tres en raya, mientras es y no es.  De que la populicultura esté en peligro nosotros no vamos a tener culpa alguna, tampoco nuestros ciento y pico árboles van a representar nada en el incumplimiento de la (otra vez) Junta de C. y León por no plantar las hectáreas comprometidas. Y es que es este un mercado en expansión actualmente a falta de materia prima. Las plantaciones de chopo no se ajustan a las previsiones del Somacyl, esto sumado a que la CDH no reforesta desde hace quince años (justo la edad que un chopo ha de alcanzar para ser talado) y que algunas entidades menores y particulares talan sin remedio hace que las empresas castellano y leonesas,  líderes mundiales en contrachapado, no llegan a la producción con tan exiguas cantidades de madera.

 

No es por los árboles que hay que cortar, es por la contaminación a sumar. Hay árboles que son un verdadero peligro, sobre todo en la zona del Puente Viejo, de camino al molino o en el mismo Soto, llevan siéndolo años, muchos, algunos mutilados, otros talados pero en su lugar tocones, la nada. Los ciento cincuenta arbolones que se talarán en el Soto son capaces de recoger 5 toneladas de CO2 anuales, pero a quien no conoce otros sotos y parques naturales se le ha ocurrido que mejor cambiar árboles por aparcamientos. ¿Punteros?, no. Lo que está de moda es plantar árboles, alejar los vehículos de los parques naturales o zonas verdes, promover que las personas caminen, trazar carriles bici y fomentar el respeto por la naturaleza y la mejora del medio ambiente. A árbol por nacimiento, celebraciones con plantas, entidades que muestran a sus vecinos más tiernos lo que es un huerto, un bosque público… como esporas se reproducen las ideas desde los Ayuntamientos más respetuosos con el medio ambiente. No hace falta pertenecer a la UICN para desarrollar campañas de conservación de los recursos naturales. Para respirar en un aparcamiento basta con visitar una superficie comercial.

En fin, esperamos con ansia esta intervención, que como todas las que suponen un cambio puede que no nos guste, no la encontremos conveniente o echemos en falta un paisaje imperdurable, pero al menos conservemos la capacidad de distinguir la estupidez, si la hubiera. Mientras tanto necearemos un poco con la idea de talar y reforestar, de inundar de árboles la naturaleza y nos molestará la (su)plantación de plazas de aparcamiento.

Puede que este titular no deba ser un adiós a los chopos viejos y más bien una bienvenida a los nuevos… Quizás vuelva a pertenecer a una opinión minoritaria, aún así arriesgo.

 

3 respuestas a “ADIóS A LOS CHOPOS DEL SOTO DE BOÑAR

  1. Sinceramente confío,espero y deseo una sustitución progresiva de él arbolado,se dice que los que van a entresacar están enfermos,no tengo conocimientos para atestiguar lo contrario,pero si espero que donde había un árbol vuelva a haber otro,por que sino…perdemos todos,y ya no estamos para perder

    Le gusta a 1 persona

    1. Hace años que deberían haber sido sustituidos progresivamente unos cuantos, para que no peligren lugares o incluso personas. Yo no diré que estoy en contra de la tala de especies que ya han cumplido su función, pero sí de la construcción en su lugar de algo tan poco respetuoso y desacorde con los tiempos como son plazas de aparcamiento, justo a la misma entrada. Cruzando el puente, a la derecha hay una explanada, a la izquierda otra posible, seguramente podrían haberse barajado otras posibilidades. Hoy el planeta necesita no solo sustituir árboles enfermos, es que urge inundar todo de ellos, más en un lugar tan emblemático como el Soto, que va a adolecer de sombras por un tiempo (pero eso quizás por la desidia de no haber hecho a tiempo lo que ahora se tendrá que realizar a la vez).
      Saludos, Santy!

      Me gusta

      1. Creo que la única solución pasa por hacer una entresaca progresiva, acelerada pero progresiva, arrancar tocones y sustituirlos por árboles de vivero a medio crecimiento, es decir ,árboles de alrededor de 10 años poniendo especies sin problemas como el Arce, con un crecimiento bueno, pero sin podas atroces como los de la plaza, aunque a fin de cuentas…es un soto, y como tal deberían prevalecer los chopos.
        Lo del parking, como a ti, es lo que no me convence del todo, me han explicado el proyecto bastante detalladamente, y a priori no parece tan lesivo, de todas formas hasta que no lo vea, por qué lo vamos a ver todos, creo que no quedaré o tranquilo o espantado.
        Con respecto a tu afirmación de que debería haberse hecho hace años, estoy totalmente de acuerdo, y es más,se empezó a hacer hace años en la zona de detrás de la bolera y donde se ubica parte del actual parque infantil, también sea dicho que no fue precisamente progresivo en aquella época, pero solo tuvo una continuación hace unos 5 años, más o menos,no sabría concretar con precisión, con la corta de “guías”(entrecomilló por qué cortarían unos 5m de cada árbol) y posterior aberración estética de los chopos que discurren al lado Del Río.

        Está claro que había que hacer algo,
        El soto llevaba tiempo en un estado de abandono deplorable, y este proyecto es la consecuencia, o la solución, a ese estado, crucemos los dedos, y ojalá el soto no pierda ni su sombra, ni su encanto,un abrazo Conchi

        Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .